Volvió el romance entre Tiger Woods y Augusta. La conexión que existe entre Tiger Woods, Augusta National y los patrons, que se dan cita cada año al campeonato más esperado del mundo! Hoy, después de más de 500 días, Woods se volvió a parar en el tee del 1 para competir, tratando de igualar del Masters en victorias a Jack Nicklaus (6).
Y fue un retorno que se gestó desde lo impensado. Su accidente hace más de un año, la poca información que se tenía de su recuperación, su exaltación hace un par de semanas al Salón de la Fama, eran elementos que atenuaban el brillo de esperanza de que volvieramos a ver rugir al tigre en las canchas.
Sin embargo, viajó a Augusta para probarse en la cancha, jugando un par de rondas de práctica con su hijo Charlie y la familia de Justin Thomas. Luego, comenzó a alimentar la esperanza al rondar por los caminos de la cancha que lo ha visto ganar en cinco oportunidades y dejando buenas sensaciones, hasta que el martes, se hizo oficial: Tiger volvía al Masters.
Ya no era cuestión de su regreso, sino saber en la forma que lo haría. Tiger es un competidor nato, lo sabemos, pero después de la durísima lesión que tuvo, unida a los problemas que ha tenido en la espalda nos dejaban un poco escépticos, pero apelamos al lado romántico de las grandes historias del deporte y creímos (todos los amantes del golf) en él.
Que gusto da decir que no nos equivocamos. Vimos a un Tiger competitivo, con esa mirada centrada que evocaba a las grandes glorias que ha vivido y dejando sensaciones en su juego que invitan a soñar. Ben Hogan ganó en Augusta tiempo después de sufrifr un accidente, Jack Nicklaus ganó su sexto Masters con 46 años (la misma edad que tiene Tiger), asi que, ¿Por qué no soñar?
Hoy jugó para uno bajo par, mostrando carácter y jerarquía, además de conocer la cancha de Augusta y sentir que cada golpe que daba era solo un deja vu de las grandes tardes de golf que hemos presenciado de Woods en Georgia.
Ahora, después de terminar en el 18 con una sonrisa, reconoció tener los tiempos de recuperación justos para volver en su mejor forma mañana a la segunda ronda, en la que se volverá a ver las caras con nuestro Joaquín Niemann y el siempre querido Louis Oosthuizen, y serán escoltados por una marea humana que quiere ser testigo, una vez más, de la escritura de una nueva página en la historia del deporte, de la mano de Tiger Woods.