Jornada sabatina emocionante en el Old Course de St. Andrews, en la tercera ronda del Open Championship, que celebra 150 ediciones. El chileno Joaquín Niemann padece la tendencia a la baja, pero en la “zona noble” del tablero se vive con intensidad el duelo entre Rory McIlroy y Viktor Hovland, empatados en el liderato a falta de la ronda final.
JOAQUÍN Y EL OLD COURSE NO SE LLEVAN BIEN
“Es una cancha que te saca de lugar en algún hoyo”, advertía Joaquín, luego de reportar 73 golpes (+1) este sábado, con los que cayó a la casilla 69 en pares para el campeonato. ¿Mala suerte? Quizás, porque el chileno iba regresando a la senda de los “números rojos” con tres ‘birdies’ en los hoyos 5, 9 y 10, pero luego se vinieron los errores uno detrás del otro, con ‘bogeys’ al 14 y 17, y un doble ‘bogey’ en el 16.
La dureza del Old Course en su máxima expresión: “Llegas tres menos, con ganas de hacer más ‘birdies’ a un hoyo al que no puedes hacerle 'birdie' de ninguna manera, a menos que metas un 'putt' de unos 40 pies”, siguió Niemann, sin encontrar respuestas en sí mismo.
Queda el “sinsabor” para Joaquín, en su tercera participación en el Open: “He jugado bien (…) y con sensaciones de haber podido hacer menos”. Previamente había fallado el corte en 2019 y quedó 59 en 2021.
“NOS ALIMENTAMOS EL UNO DEL OTRO”
Niemann firmaba su tarjeta, y muy cerca de allí, en el ‘tee’ del hoyo 1, Rory McIlroy y Viktor Hovland pegaban su salida en la tercera ronda del Open. Lejos de imaginarlo, presenciamos un ‘match’ de campeonato. Los dos nuevos líderes del certamen salieron juntos este sábado y repetirán el ‘twosome’ el domingo.
Ambos con 66 golpes en la tercera ronda (-6), demostraron que hay formas de hacer el mismo ‘score’. McIlroy anduvo con cinco ‘birdies’ y un ‘eagle’ al 10 (sacada de ‘bunker’ de 27 yardas) que seguramente le da la vuelta al mundo a esta hora. Además, un ‘bogey’ en el 17 que amenazó con destronarlo.
A su lado Hovland, que sin “fuegos artificiales, se anotó seis ‘birdies’ y marchó exento de errores este sábado -en el Old Course, ya suficientemente retratado como difícil-.
La experiencia -y necesidad- de McIlroy, y la juventud e ímpetu de Hovland, igualados en la cima del Open en -16 para el campeonato. El norirlandés va por su quinta victoria en ‘majors’, la segunda en el Open y la primera en ocho años. El noruego, por su estreno laureado en los ‘majors’.
“Quizás no soy el favorito de la gente aquí, pero jugamos mano a mano, y mañana será igual. Será lindo jugar con esa presión extra”, manifestó un amable pero confiado Hovland. Cuestionado McIlroy sobre su ‘partner’, dijo: “Jugó realmente bien, y digamos que nos alimentamos el uno del otro, porque logré alcanzarlo entre el 9 y 10, y luego él contestó a mis aciertos. Fue interesante”.