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El año del Tigre
Nueva columna de Juan Pablo Álvarez (@jpagolf)
Foto por: Golf News

El fin de semana recibí una pregunta vía Twitter que no pude responder inmediatamente por la duda que me genera la respuesta. Después de reflexionar algunas horas, me animé a contestar, pero además me propuse trasladar la inquietud a nuestro espacio semanal en Onlygolf. ¿Fue positivo el año de Tiger? No sé que piensan ustedes, fanáticos del mejor de todos los tiempos. Mi respuesta, fue un tibio: “mejor de lo que hubiera esperado antes de Augusta, pero muy mala después de aquella hazaña”. ¿Coinciden?

Obviamente lo que sucedió en la segunda semana de abril fue algo extraordinario y varias líneas le dedicamos en esta columna semanal. Una victoria tan impensada como esperada por todos, que nos emocionó hasta las lágrimas y que sin dudas será recordada para siempre como uno de los grandes hitos del deporte mundial. Eso está bien claro. Tanto que es difícil hablar de un año “regular” del Tigre cuando hace casi cinco meses volvió a conquistar el planeta golf.

Algunos dirán que terminó lejos en la FedexCup y no pudo llegar al Tour Championship, un dato no menor teniendo en cuenta que ganó el Masters, fue T5 en el Campeonato Mundial de Match Play y metió dos tops ten, uno de ellos en el Memorial Tournament y el otro en México. La imagen que nos queda después Memorial no es buena, es cierto. Y genera dudas respecto de su físico. Más aún tras su desempeño en The Open (la primera ronda fue desastrosa), y el retiro en el Northern Trust, el primer evento de los playoffs. Quizás aquella tercera ronda en el BMW Championship de 67 golpes nos de algo de esperanza para lo que viene. Especialmente porque pudo jugar los 4 días y no mostró secuelas de sus dolencias.

Pero la vida de Tiger es una caja de Pandora y hace algunos días comunicó oficialmente que fue operado exitosamente de una leve lesión ligamentaria en su rodilla izquierda. La misma que había sido intervenida en varias ocasiones. La operación fue una artroscopía para reparar “daños menores” en un cartílago de la rodilla de la que en 1994 le habían extirpado un tumor benigno. Recordemos además que esa pierna izquierda fue operada en 2008 por una fractura de tibia por estrés.

Con este bagaje de lesiones y su columna vertebral que por ahora “aguanta” el paso de los años y las repetidas intervenciones quirúrgicas, Tiger apunta regresar a las canchas en octubre cuando el PGA TOUR llegue a Japón para un nuevo torneo, el “Zozo Championship”. Allí, llegará por varios millones de motivos seguramente, pero con la cabeza puesta en la Presidents Cup, donde oficiará como capitán del equipo estadounidense y jugador a la vez.

A la hora de hacer un balance rápido sostengo mi respuesta del inicio. Una temporada mucho mejor de lo que esperábamos hasta el domingo del Masters y una segunda parte en la que nos dejó más dudas que certezas, al menos desde su físico, que creo es la base de todo su juego.      ¿Y ustedes, qué opinan? ¿Qué les pareció el año del Tigre?  

Fecha: 2 de septiembre, 2019
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