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El “Hombre del Saco” y su conexión con los términos Par y Bogey en el golf
De origen en el mundo imaginario de la cultura anglosajona, el perder un golpe en un hoyo tiene un entretenido nacimiento que incluso se relaciona con el mítico silbido de la histórica película “El puente sobre el río Kwai”.

Teniendo en cuenta que posiblemente Par y Bogey son los términos más repetidos en una cancha de golf, contabilizando a los golfistas amateur donde los Birdies son escasos, es curioso que pocos sepan de cómo se incorporaron al golf.

Claro muchos, por lógica, pueden dar una respuesta, pero ¿Qué pasaría si supieras que significaban lo mismo? De hecho, mayoritariamente se usaba la palabra Bogey cuando terminabas igualando el campo.

¿Cómo sucedió esto?

Para explicarlo, primero hay que remontarse a la mitología escocesa, donde se encuentra el Boggart, un duende travieso que realizaba todo tipo de desórdenes domésticos, el cual con el tiempo se transformó en el terrorífico Bogey Man o Hombre del Saco (También llamado Coco o Cuco), con el cual se asustaba a los niños para que se portaran bien.

Luego de este paso por los cuentos de terror volvemos al golf. Resulta que hasta siglo XIX los hoyos, en su mayoría, eran solo eso, hoyos. No poseían un número determinado. Como el juego era disputado mayoritariamente en Match Play, se repartían golpes a cada jugador de acuerdo a su habilidad y así se determinaba el ganador.

Un día de 1890 el secretario de Great Yarmouth Club, el doctor Browne, y el comandante Wellman decidieron jugar un partido, no uno contra el otro sino que contra el marcador de un tercer jugador imaginario realizando una vuelta perfecta.

Cabe mencionar que por esos años había una canción famosa llamada “Bogey Man” que decía: “Soy el hombre del saco, atrápame si puedes", lo que inspiró al comandante, que no logró superar el puntaje de campo, a decirle al doctor "¡Este jugador suyo es un Bogey Man!".

Este sistema de estandarizar una vuelta perfecta para cada campo se llamó “ground score” o Puntaje Base, rápidamente siendo adoptado por todos los campos de golf, al igual que el nombre de Mr. Bogey para referirse al puntaje que se debía alcanzar, lo que actualmente llamamos Par.

Sin embargo, nadie fue tan lejos con el nombre del rival imaginario como el Club de Gosport, que decidió inscribir, a modo de broma, un socio llamado Mr. Bogey como miembro honorario. Como principalmente sus golfistas era oficiales y se acostumbraba a otorgar a cada civil recién incorporado un cargo militar, pasó a llamarse “Coronel Bogey”

Como era casi imposible vencer a este imaginario rival todos querían alcanzar al famoso señor Bogey, no el “Par que, si bien se mencionaba de vez en cuando, era utilizado generalmente de manera bursátil.

¿Cuándo se dejó de perseguir al Sr. Bogey?

El nivel de los golfistas comenzó a mejorar ostensible y rápidamente, llegado el siglo XX, Mr. Bogey era constantemente vencido. Al mismo tiempo, con el alza de nivel de los jugadores, el golf se expandió a Estados Unidos, donde llego el término de señor Bogey muy devaluado.

Por esto, en 1911 ajustaron el valor de la vuelta, estableciendo un estándar de acuerdo a las distancias de los hoyos para determinar el Puntaje Base:

- Hasta 225 yardas, par 3

- 225 a 425 yardas, par 4

- 426 a 600 yardas, par 5

- Más de 601 yardas, Par 6

Esta nueva norma significó que los buenos golfistas y profesionales estadounidenses superaban con facilidad el antiguo sistema, por lo que acuñaron el término “Par” para el score a perseguir, dejando relegado a Mr. Bogey o simplemente Bogey, a uno sobre par, para el disgusto británico que vio como el concepto creado por ellos perdía su valor.

¿Qué tiene que ver esto con el Puente sobre el río Kwai?

Bueno todo queda conectado con el socio Honorifico del Club de Gosport, el Coronel Bogey. Se cuenta que un oficial de la milicia que jugaba allí inspiró, con un simple silbido, al director de banda del ejército británico F. J. Ricketts para componer "La Marcha del Coronel Bogey" en 1914, que durante el siglo XX inspiró a las Fuerzas Armadas británicas y estadounidenses.

Tiempo más tarde, en 1959, fue adaptada por Mitch Miller para la película “El Puente Sobre el río Kwai”, donde en el campo de prisioneros japones los soldados británicos silbaban esta canción mientras marchaban, para animarse a seguir un objetivo difícil de alcanzar, pero sabiendo que con esfuerzo y sacrificio podrían conseguirlo. De la misma forma como el “Coronel Bogey” motivó a muchos jugadores a tratar de vencerlo, transformando al golf en el deporte competitivo que hoy conocemos.

Publicado el 26 de octubre, 2020