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La experiencia vikinga en Lofoten Links, donde se puede jugar golf las 24 horas
Ubicado en el paralelo 68, en pleno Círculo Polar Ártico, este course permite incluso disfrutar de una hermosa aurora boreal, mientras golpea desde el tee.

El golf es un deporte particular, distinto a los demás. Razón tenía Arnold Palmer al decir “El golf te engaña por su simpleza y se complica eternamente. Satisface el alma y frustra nuestra inteligencia. Es a la vez gratificante y enloquecedor y, sin lugar a dudas, es el deporte más grande jamás inventado por el hombre”.

Si a esto se le suma que durante 5 horas estarás rodeado por la naturaleza, se convierte en una experiencia espiritual, que quisieras vivir a lo largo de todo el día.

Bueno, Lofoten Links, en Noruega, hace realidad este deseo, pues puedes jugar a cualquier hora del día. Y cuando decimos cualquier hora no es una exageración, ya que durante dos meses en el año la noche se toma vacaciones en este lugar.

Al ser el único campo de golf dentro del círculo ártico, entre los meses de junio y julio no existen ni salidas ni puestas de Sol. Pero no hay que engañarse y pensar que, por su ubicación, el clima extremadamente frío y los hoyos son un completo desastre. Si fuera así, no hubiese sido galardonado en 2019 como el mejor campo de golf de toda Noruega.

El milagro sucede por la cálida corriente del golfo que baña las costas del archipiélago de Lofoten, lo cual provoca que, pese a tener un invierno dominado por la nieve, las temperaturas no son tan extremas, promedian -3 grados, no como los -30 o -40 de algunas zonas del propio continente europeo.

En la temporada de golf, que transcurre entre mayo y octubre, las temperaturas son agradables, incluso superando los 20 grados, pero no bajando más allá de los 6°.

La idea de este paradisiaco course surgió en 1990 cuando la visita de un amigo escoses de la familia Hov, dueños en la isla de Gimsoya de tierras hace más de 400 años, les dijo que era un lugar perfecto para un campo de golf, muy parecido a las clásicas canchas de Escocia.

Frode Hov, que en ese entonces tenía 15 años, continuó el sueño de su padre transformándose en el fundador y director del club, cuya construcción se inició en 1998 con tan sólo 6 hoyos, por falta de recursos, y que el 2015, gracias a la ayuda de más inversores y un organismo de desarrollo gubernamental, se convirtió en un diseño inigualable de 18 hoyos. Ese mismo año fue nominado como uno de los mejores nuevos campos del mundo en los World Golf Awards.

El recorrido en Lofoten tienen un entorno de naturaleza mágico, con una combinación de imponentes fondos de montaña y océano. Varios hoyos chocan directamente hacia la costa o se doblan alrededor de sus bahías, mientras que otros se encuentran en las sombras del abrupto Monte Hoven o alineados hacia picos y crestas más distantes.

Protegido por agua, ya sea de océano, ríos o lagos, además sus bordes rocosos, profundos bunkers o greenes y fairways ondulantes ponen constantemente a prueba al golfista. 

La herencia vikinga se ve reflejada en que este archipiélago fue el hogar de Tore Hjort, quien ayudo a expulsar a la invasión danesa de la zona hace más de mil años.

Incluso al iniciar el recorrido, en el hoyo 1, a un costado encuentras dos tumbas vikingas que dan un misticismo que provoca que, sin pensarlo, presentes tus respetos a los que antes habitaron el lugar.

El hoyo 2, es la postal más vista del course, un Par 3 que se dirige 150 yardas mar adentro, cruzando playas por un camino estrecho que se sumerge con la marea alta. Su objetivo es un islote rocoso que ve innumerables golpes de salida -que parecieran bien dirigidos- ser expulsadas del green, rodando hacia las rocas o la arena que la envuelve.

Los que han tenido el placer de jugar este campo, ya sea en mediodía, medianoche o ambas, afirman que no se puede elegir un hoyo en particular, pues además de no encontrar dos hoyos iguales todos los diseños son espectacularmente adornados por la naturaleza.

Si este entorno no te parece suficientemente hermoso, en el mes de septiembre la isla de Gimsoya es uno de los mejores, si no el mejor lugar del mundo, para ver las auroras boreales en todo su esplendor. Por lo que podrás jugar golf todo el día, hasta esperar el anochecer y ver el mayor espectáculo de luces naturales, cambiando de color y bailando en la inmensidad del cielo.

El círculo polar ártico, la herencia vikinga, 24 horas de luz, paisajes de otro mundo y la aurora boreal hacen de Lofoten Links simplemente uno de los mejores diseños costeros del mundo y porque no, la experiencia más gratificante y espiritual que se pueda experimentar en un campo de golf.

WEB OFICIAL DE LOFOTEN LINKS

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Publicado el 9 de septiembre, 2020