Cuando el LIV Golf irrumpió compitiendo con el PGA Tour y los golfistas empezaron a migrar hacia esta nueva competición, Rory McIlroy fue uno de los principales defensores del PGA en criticar estas salidas, lo que le llevó a distanciarse de algunos colegas y a pronunciar frases controvertidas contra este formato emergente.
Sin embargo, el mes pasado McIlroy se disculpó con los jugadores que habían abandonado el PGA, admitiendo: "Fue un error de mi parte, no todos están en la misma posición que yo o Tiger Woods".
La semana pasada, el ex número uno del mundo hizo una declaración tras la tercera ronda del Genesis, sugiriendo un cambio para el golf: "Debemos pensar a nivel internacional y expandir el deporte. Creo que deberíamos dirigirnos hacia el hemisferio sur, países como Australia o Sudáfrica. También hacia el Lejano Oriente, territorios como Japón, Corea o China. Y, por supuesto, Oriente Medio", comentó el cuatro veces ganador de Majors.
Tras estas palabras, Rory soltó otra sorpresa que dejó atónitos a los periodistas: "Sería un circuito donde participaran anualmente los mejores 80 jugadores del planeta. Sería algo así como la Champions League en el fútbol. De alguna manera, sería un circuito por encima de los demás. Todos los circuitos se nutrirían de este y sería una oportunidad de ver a los mejores más seguido".
Ahora resta esperar la reacción del PGA y otras competiciones ante esta propuesta del norirlandés, la cual suena bastante atractiva para los aficionados y que, según McIlroy mismo, "podría ponerse en marcha pronto si todos están de acuerdo".