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Superintendente de Winged Foot: “+8… ese es el score que hemos estado pensando”
El director de canchas de la sede del US Open puso el desafiante score sobre la mesa y los jugadores reafirman el temor con sus declaraciones tras sus primeras vueltas de práctica... salvo Bryson DeChambeau.

Ya sabemos que el West Course de Winged Foot es conocido por la “Masacre de 1974”, por lo que se ha sembrado mucha especulación en torno a cuán difícil es la cancha que enfrentarán los mejores jugadores del mundo este fin de semana, en el US Open.

Para Steve Rabideau, superintendente de canchas en Winged Foot, aparentemente la idea es repetir el duro espectáculo de hace 46 años en Mamaroneck, Nueva York. "Básicamente, lo único que nos queda es mostrar el campo de golf, que nos ha impulsado a hacer de éste uno de los US Open más difíciles que jamás hayan jugado. Más 8, más 8... Eso sería el colofón a un verano muy difícil. Y mis chicos saben que eso es lo que he estado pensando”, dijo en referencia al esfuerzo por cuidar y presentar el campo esta semana.

Rabideau está a cargo de las canchas East y West de Winged Foot desde 2012 y su objetivo desde que asumió fue volver al diseño que tenía cuando recibió por primera vez el Abierto estadounidense, en 1929, cuando triunfó el gran Bobby Jones.

Los mejores golfistas del mundo ya han tenidos su encuentro con el campo durante estos días y sus reacciones no dejan de sorprender en cuanto al respeto que manifiestan y sus temores por lo que pueda ocurrir durante las rondas.

JON RAHM

“Si tenemos en cuenta las últimas ediciones disputadas aquí de la ‘Masacre 1’ y ‘Masacre 2’, creo que ésta será la ‘Masacre 3’… Es el campo más largo que he jugado nunca, pero lo positivo que tiene es que deja todo al descubierto. No engaña, no esconde ninguna trampa. Dispone sus armas y tú tienes que ser capaz de saber combatirlas. La complicación la ofrecen los greenes y ese rough tan alto. Después de jugarlo, no me sorprende que algunas puntuaciones logradas aquí en el pasado hayan sido tan altas. Tengo un plan, pero esto es como aquella frase de Mike Tyson en la que decía que todos tenemos uno hasta que recibimos un puñetazo en la boca. Si nos vamos a los costados habrá que resolverlo”.

TIGER WOODS

“Es uno de los campos más difíciles que jugamos, yo lo pondría a la altura de Carnoustie y de Oakmont. Históricamente no se ha ganado precisamente con resultados bajos aquí y no creo que cambie. Habrá que ver qué banderas deciden poner, pero con la previsión del tiempo ya sabemos que será una semana complicada, con el campo rápido y seco y un rough muy alto en el que se te engancha el palo. Voy a intentar jugar cada hoyo desde un lugar determinado. Si para llegar ahí, por el viento, necesito el drive, pues lo pegaré. Pero puede ser que al día siguiente sea la madera 3; lo iré viendo día a día”.

Otros jugadores se muestran más positivos, como Rory McIlroy, quien nunca había pisado Winged Foot hasta esta semana. "Es difícil, obviamente, pero creo que es muy, muy justo. Le dije a alguien ayer que cuando jugué Oakmont por primera vez, mi reacción inicial fue ‘este lugar es imposible’. Este campo no se siente tan imposible, te da un poco más de oportunidades si erras, supongo. Puedes llevar la pelota a los greens y tal vez un toque más jugable. Pero es difícil y todavía estoy aprendiendo mientras camino por aquí".

Y quien se manifiesta abiertamente optimista es el “científico” Bryson De Chambeau, quien ya estudió la cancha a su modo y confía en su potencia“Estoy golpeando lo más lejos posible”, dijo tras su ronda de práctica de ayer. "Incluso si estoy en el rough, puedo llegar al borde frontal o al medio del green con pitching wedges o hierro 9. Esa es la belleza de mi longitud y esa ventaja".

Veremos si DeChambeau está en lo cierto o si tendremos un eterno sufrimiento de los jugadores en este mítico campo de golf.

Publicado el 16 de septiembre, 2020