El Augusta National Golf Club desató su feroz esencia en la segunda ronda del Masters, convirtiendo al viento en el principal antagonista de los golfistas. Con ráfagas que desafiaban los 40 mph, el campo se tornó un desafío épico, propicio para que Tiger Woods consolidara su posición en el fin de semana, superando el corte por vigésima cuarta vez consecutiva, un récord insuperable en la historia del evento.
Sin embargo, no todos lograron domar a la fiera. Joaquín Niemann, quien había exhibido un rendimiento sólido durante la semana, se vio afectado por las duras condiciones. A pesar de cerrar la jornada anterior en lo más alto, luchó tenazmente en el día de hoy, firmando una tarjeta de 78 golpes (+6), lo que lo llevó al límite del corte proyectado en +5, con un acumulado de +4.
El inicio de la ronda de Joaco tuvo tres pares consecutivos, pero el hoyo cuatro trajo consigo su primer bogey del día, seguido de otro en el siete. No obstante, un oportuno birdie en el ocho lo dejó con un registro de +1 al concluir los primeros nueve hoyos.
La segunda mitad del recorrido resultó ser un verdadero desafío para el chileno, con un viento implacable que desafiaba hasta al golfista más experimentado. Un bogey en el 10, seguido de un doble bogey en el 11, y tres bogeys adicionales en el 13, 14 y 16, pusieron a prueba su temple. Sin embargo, un valioso birdie en el 18 le permitió sobrepasar el corte por un estrecho margen.
Mientras tanto, en la cima del torneo, un triple empate provisional con un score de -6 mantiene la emoción al máximo. Max Homa sobresalió entre los pocos golfistas que lograron imponerse al desafiante campo, con una sólida ronda de 71 golpes (-1). Bryson DeChambeau, quien comenzó como líder en la segunda ronda, culminó con una ronda de +1, un logro destacable dadas las adversas condiciones. Por su parte, el número uno del mundo, Scottie Scheffler, se mantiene en el par del campo y aún tiene dos hoyos por jugar, manteniendo viva la tensión en el torneo.