Se terminó el Campeonato Sudamericano PreJuvenil y volvemos a Chile con relucientes medallas, y con la satisfacción del deber cumplido. Un equipo de lujo, seis jugadores que sin alcanzar los 15 años de edad se comportaron como verdaderos profesionales, dentro y fuera de cancha.
Vamos por los varones. No cabe duda que estábamos en las mejores manos. Los tres con un golf maravilloso y con cabeza muy madura. Lo de Javier Santolaya fue extraordinario, quien sin conocer la feroz cancha del Yatch & Golf Club Paraguayo en Asunción fue capaz, como siempre, de abordarla muy estratégicamente e incluso cerrar el último día bajo par de cancha, hito que en todo el torneo sólo habían podido lograr dos jugadores locales, uno de ellos ganador del evento individual.
Así, el segundo puesto de Javi tiene un gran sabor a triunfo. Mientras, Octavio Laurent, nuestro “francés”, anduvo calladito, concentrado, jugando en los alrededores de green y dentro de él como un crack, cerrando el torneo T4, a escasos 2 golpes del podio. Finalmente Diego Quezada, otro grande, respondió siempre con cabeza fría a una cancha que le quiso sacar de sus casillas, como a todos, obteniendo un T12 muy satisfactorio.
Con todo, la suma de este gran golf de los varones, se vio coronado con un gran segundo puesto por equipos, para alegría de la pequeña marea roja que los acompañó de principio a fin y que los aplaudió hasta el cansancio cuando subieron al podio.
Del lado de las Damas, todas debutantes en una cita de esta magnitud, volvemos satisfechos, pero con la sensación de que el campeonato fue algo ingrato con ellas. Merecían mucho más que el buen quinto lugar obtenido por equipos. Colomba Vassallo, la “guagua” del grupo con sólo 13 años, jugó un torneo maravilloso, a punta de esa actitud ganadora que la caracteriza, registrando incluso en dos de los días el mejor score de la fecha. Su cuarto lugar individual, al igual que el de Octavio, supo a poco. Y todavía nos queda “Colo” para el PreJuvenil 2023.
Constanza Figueroa lucía como favorita dentro de nuestro equipo femenino, más aún cuando hace sólo tres meses atrás se paseó por la misma cancha en el Abierto de Paraguay, logrando el T1 en dicha oportunidad. Pero ya lo saben los golfistas, cada torneo es distinto y esta vez le tocó sufrir la cancha, pero sin bajar nunca lo brazos, logrando ubicarse al cierre del torneo en torno a mitad de tabla (T17).
Al igual que Coni, la Francisca Moritz debió sacar su garra para no ceder a la difícil cancha paraguaya y luego de dos primeras rondas muy complicadas, logró tomarle la mano al campo, mostrar su golf y dejar a sus rivales en shock con golpes de salida que en ocasiones se acercaban a las 300 yardas, recuperando posiciones y cerrando el torneo en un más cómodo T22.
Se cierra el capítulo PreJuvenil 2022, con la certeza que Chile está en excelentes manos, con un golf que a nivel masculino hace rato es una realidad y que en damas el proceso de consolidación va por muy buen camino.
*Por Diego Figueroa, delegado del equipo de Chile en el Campeonato Sudamericano Prejuvenil 2022, desde Asunción (Paraguay)