Foto por: Getty Images
Poca o ninguna relevancia tendría en Chile el reciente triunfo del sueco Joel Sjöholm en el Challenge Tour. Sin embargo hay algo más allá. Hay todo un trasfondo.
Personas que han compartido con Sjöholm aseguran que el hombre no soporta que le hablen de Chile, prefiere cambiar el tema o simplemente guarda silencio.
¿La razón? Nació hace 37 años, el 21 de febrero de 1985, en Santiago. Abandonado por sus padres, pasó sus primeros tres meses de vida en un orfanato, de donde fue recogido por una pareja de suecos, que lo llevaron al país del norte de Europa y lo acogieron como hijo propio.
Sjöholm no es del todo un desconocido para el golf chileno. El diario La Tercera ya había dado pistas suyas en una nota publicada diez años atrás, en pleno auge de Felipe Aguilar en el European Tour, donde coincidieron.
"Joel es muy 'liviano de sangre' y, como pocos jugadores del European Tour, siempre está de buen humor. Si hay alguien que pudiera ser anfitrión de nuestras fiestas, él es la persona correcta", contaba Aguilar por aquel 2012. Cinco años después, Sjöholm ganaría su primer torneo en el Challenge Tour, el Italian Challenge.
Pues bien, este domingo le tocó celebrar por segunda ocasión. Ganó con autoridad el Hopps Open de Provence (68-71-65-67, -17), con tres golpes de margen.
En el reportaje de La Tercera, Loreto Santa Cruz, esposa de Felipe Aguilar, relata: "Nos hicimos bien amigas con la señora de Joel, que es sueca, y hay una relación especial, porque somos chilenos, pero a él no le gusta hablar nada de eso".
Empezó a practicar el golf a los tres años, y nunca más lo dejó. Se becó en la Georgia State University y allí logró dos victorias en la NCAA (división del golf universitario de Estados Unidos), antes de hacerse “pro” en 2008.
Gracias a esta victoria en Francia, ascendió al puesto 49 del ranking de puntos del Challenge Tour, con buenas posibilidades de lograr su retorno al DP World Tour.