Pocas veces se logra entrar en la historia de un recinto casi centenario como el Club de Golf Papudo. En el mismo año de su aniversario 90, Christian Espinoza y Felipe Aguilar lograron establecer el nuevo récord de 'score’ de su cancha de 18 hoyos.
Al calor de la estrecha definición de la 12° Fecha del FG Sports Pro Tour, ambos firmaron tarjetas de 61 golpes en la ronda final del domingo, siete golpes bajo el par 68 del trazado papudano.
“La ronda empezó un poco complicada, hice un bogey temprano en el hoyo 2, pero todo cambió con un águila en el 5 y luego otro en el 9”, además de un birdie al 7, para que Espinoza acentuara su liderato con 30 tiros de ida.
Por la segunda vuelta conservó el ímpetu: “Ahí pude empezar a jugar como lo estaba haciendo durante toda la semana, pegando muy bien los wedges, me di muchas chances y metí un par de pelotas de afuera y ahí estuvo la clave”, con 31 de regreso, fruto de cuatro birdies en las banderas del 11, 12, 13 y 17, y un bogey al 14.
“Hace un mes cuando conocí la cancha, vine a ver un Golf Action, y me llamó la atención que nunca hubiera podido venir a un lugar como este. Desde ahí dije que tenía que venir a jugar aquí, así que aquí estamos y afortunadamente ganamos”, continuó.
Esa gran faena final le valió a Espinoza su primera victoria en el circuito de mayor crecimiento en Chile en los últimos meses. A sus 33 años, posee una extensa trayectoria como profesional (desde 2009), que lo ha llevado a cosechar al menos una docena de triunfos en nuestro país, y a emprender esfuerzos en circuitos internacionales como el Web.com Tour, el PGA Tour Canadá y el PGA Tour Latinoamérica.
Precisamente en la gira regional se apuntó 63 golpes en la ronda final del Personal Classic, en diciembre de 2013 en La Reserva Cardales (Argentina), la que hasta el domingo era su ronda más baja en la élite. Allí quedó segundo.
“Estoy muy emocionado, hacía mucho rato que no ganaba un campeonato”, confesó en la premiación. “Ganar siempre es increíble, es un poco increíble porque no venía jugando nada de golf, pero el golf es así, te sorprende, a veces para mal, y otras para bien”.
El trofeo del campeón se lo quedó Espinoza, pero en la placa conmemorativa también aparecerá el nombre otro titán de nuestro golf, el valdiviano Felipe Aguilar, quien acechó por el triunfo con otro 61 (nueve birdies y dos bogeys), pero quedó a tres golpes del puertomontino.
En el club se tenía memoria de algún 62, pero con los antiguos greenes de arena. Hace cuatro años que Papudo goza de greenes de césped.
“Obviamente es un honor (haber logrado el récord con Aguilar), ojalá que alguien lo pueda romper, creo que esta cancha se presta un poco para eso, hay que andar bien fino. Ojalá pueda volver el año próximo a romper el récord”, dijo antes de cerrar con un simpático: “Ahora rayo la papa con Papudo”.