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El sobrecogedor campo de golf de La Isla de los Ciervos
Un pedacito de cielo en la tierra es la definición que se le da a esta cancha, diseñada completamente en una isla por Bernhard Langer para acercar el Paraíso a los golfistas.

Hablar de lugares paradisiacos generalmente se entiende como playas con arenas blancas, agua color esmeralda y azul, arrecifes de coral y clima tropical. Todo lo anterior se encuentra a unos 900 kilometros de Madagascar, en la Isla Mauricio que, rodeada por el mar Índico, es el destino vacacional soñado de muchos, pero que, además de su belleza, posee según varios rankings mundiales, como por ejemplo uno de los campos de golf más hermosos del planeta.

Hay 18 campos de golf de gran calidad en Mauricio, pero entre ellos destaca uno en particular, que no posee un Par 3 tipo isla, sino que la cancha en sí es una.

La isla de los Ciervos (Ile aux Cerfs) era utilizada como plantación de azúcar que, al igual que los ciervos un día, abandonó la pequeña isla. Tiempo más tarde esto dio el marco ideal para que el alemán Bernhard Langer diera rienda suelta a su imaginación en lo que, según sus palabras, es el campo de golf más espectacular que jamás haya diseñado.

Sólo se puede acceder a la cancha mediante un servicio de transporte en barco desde su embarcadero privado (o mediante un helicóptero panorámico). Luego de 7 minutos llegarás al pequeño muelle donde te esperará un buggy que hará el traslado al particular Club house, que encaja a la perfección con el entorno, como fue el deseo de Langer de intervenir lo menos posible la naturaleza.

El germano diseñó el campo de 18 hoyos par 72 para desafiar a los jugadores avanzados, sin dejar de ser emocionante y jugable para los golfistas de menor nivel, a través de cuatro tipos de tee box de salida con distintas distancias: 

Langer    7.115 yardas
Championship 6.576 yardas
Tournament 5.992 yardas
Delanteros 5.054 yardas

Así se puede disfrutar de los 380.000 metros cuadrados de belleza natural que envuelve a todos los hoyos con increíbles vistas del océano, algunos con destellos a través de claros en los árboles. A esto se debe sumar bunkers de arena natural blanca esparcidos por todas partes, ingresos del mar con olas golpeando las rocas volcánicas, nueve lagos en su interior y exuberantes jardines tropicales que junto a los manglares que están a lo largo de todo el recorrido dan una experiencia como ningún otro campo del mundo.

La característica principal del campo y de los diseños de Langer en general son los Doglegs, cambios de dirección de los fairways que a veces parecieran más estrechos de lo que son producto de los árboles y de la vegetación tropical que los envuelven.

Por su parte, los greens (en su mayoría pequeños) hacen que sea primordial la precisión en cada tiro. Más aún cuando varios hoyos requieren golpes de salida con trayectorias sobre entradas de mar antes de llegar al fairway, además de lagos que separan el green del fairway.

Otra curiosidad radica en el césped elegido que es el Paspalum, el único utilizado en esta cancha. Es decir, cubre tanto los tees de salida como los fairways, rough y los greens. Este pasto es ideal para la condición de salinidad de la isla y su clima, donde es sumamente resistente, con excelente drenaje y agrega hermosos colores verdes al campo, que resaltan a la vista. Debido a ello se ha convertido en un césped que ha ganado popularidad en las canchas costeras en los últimos años.

Todos los hoyos en la Isla de los Ciervos impactan por las grandes postales que forman el paisaje, pero el rey de todos es el hoyo 11, Par 5 de 618 yardas. Con una salida apuntando hacia el bosque en donde detrás se mezcla el océano Indico con el cielo, para después avanzar en un fairway que dobla a la derecha acorazado por los árboles. Finalmente hay que doblar nuevamente a la derecha donde se encuentra uno de los pocos greens extensos del campo, para golpear el tercer tiro con el mar color turquesa que separa el campo de la Isla Mauricio, donde se aprecian las imponentes montañas Bambu y Leon, que dan, quizás, el marco más extraordinario en el club de “La Isla de los Ciervos”.

Para los que se atrevan a realizar un extenso viaje, pero totalmente recomendado, la tarifa es de 165 euros que, en general, está ligada al hospedaje de un hotel que incluye el green fee, carro de golf, traslado en bote ida y vuelta, una botella de agua y 55 pelotas de práctica.

"Lo que he aspirado a crear con el campo es una experiencia de golf que realmente despierte todos los sentidos. Desde el increíble entorno natural hasta los desafíos que presenta el campo quiero que sea un juego para recordar para todos los que jueguen", dijo el gran golfista alemán cuando se le preguntó de su propósito con el course. Y sin duda que consiguió eso y mucho más.

Cabe decir que hace más de dos siglos el aclamado escritor Mark Twain, tras vistar la Isla Mauricio dijo: “Primero hicieron Mauricio y después el cielo. Y el cielo fue una copia de Mauricio”. Esta frase no sólo es repetida una y otra vez en ese país, sino que refleja muy bien la belleza abrumadora de la isla, a la que no escapa el club de golf de la “Isla de los Ciervos” donde, sin importar lo bien o mal que hayas jugado, te irás con la sensación de haber estado en el Paraíso, al menos el del golf.

Galería de Fotos Isla de los Ciervos

Publicado el 26 de noviembre, 2020