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La increíble bóveda de Ping con putters de oro
Aquí se guardan alrededor de 3.000 palos con nombres de jugadores como Severiano Ballesteros, Tiger Woods, Nick Faldo, Greg Norman, Tom Watson, Payne Stewart y Lee Trevino, entre muchos más.

En medio de la gran fábrica de Ping, ubicada en Phoenix Arizona, se encuentra un cuarto bastante curioso, uno que no está dedicado a la fabricación de palos o productos, sino que se usa para guardar un preciado tesoro.

Se trata de la bóveda de los putters de oro de la marca, una sala en la que se custodia cada palo que resultó victorioso en algún campeonato PGA, conseguido por un golfista auspiciado (en ese tiempo) por la marca. Actualmente, este recinto es conocido como "The Gold Putter Vault".

En los años 70, Karsten Solheim (fundador de Ping) buscaba una forma única de agradecer y recompensar a los profesionales por usar un putter de dicha fábrica. Entonces decidió conmemorar cada victoria creando dos réplicas chapadas en oro del putter ganador. Una de ellas se la entrega al campeón y la otra se almacena en la sede de la empresa. Ambas copias estaban grabadas con el nombre del profesional y el nombre del torneo que ganó.

Y el más antiguo que alberga la bóveda, que actualmente guarda más de 3.000 palos, es el de John Barnum, que ganó el Cajun Classic de 1962 con un modelo 69.

Entre otros destacan los dos putters de Tiger Woods por sus triunfos en el US Amateur. También Bubba Watson recibió una réplica de su Ping Anser 1 Milled de oro macizo por ganar el Masters 2014. Este putter tenía un peso de cabeza de 24,7 onzas y estaba valorado en aproximadamente US$ 30.000 según el precio actual del preciado metal.

  

El líder en la casa club con más putters de oro es Lee Westwood, quien cuenta con 57 por victorias en los cinco continentes. El segundo lugar de la lista es para el fallecido Seve Ballesteros, cinco veces ganador de majors, con 46 modelos Anser bañados en oro.

Cada putter dentro de la sala está guardado de manera alfabética, de esta manera se facilita su búsqueda, por lo que cada detalle se está sumamente bien planeado

Aunque la bóveda se compone principalmente de putters, hay un puñado de otros palos chapados en oro en la colección:

- El 52 grados Ping Tour-W que Bubba Watson usó para recuperarse milagrosamente y ganar el Masters 2012.

- El sand wedge Ping Eye 2 que Bob Tway usó para ganar el Campeonato de la PGA de 1986.

- El hierro 4 Ping S56 de Louis Oosthuizen, que registró el primer albatros en el No. 2 en Augusta National en 2012.

TESTIMONIO DE UN HOMENAJEADO

El excampeón de la FedEx Cup 2014, Billy Horschel, afirmó en una entrevista a PGAtour.com que “Si usas un putter Ping, quieres estar en esa bóveda con algunos de los mejores golfistas que jamás hayan jugado. Todavía recuerdo haber entrado ahí por primera vez y haber visto mi putter al lado de gente como Seve (Ballesteros) y Tom (Watson). Es uno de esos momentos que casi no se siente real”.

Horschel asegura también, que ver esos míticos e inmortales putters en una bóveda de oro nunca será una experiencia que pase de moda.

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Publicado el 24 de agosto, 2020