El Masters de Augusta vivió una segunda ronda de alto impacto que reafirmó al principal candidato al título: Rory McIlroy. El norirlandés firmó una actuación sobresaliente y se instaló como líder absoluto del torneo con un acumulado de -12 que le otorga una ventaja histórica de seis golpes tras 36 hoyos.
McIlroy, actual campeón del certamen, entregó en la presenta jornada una tarjeta de -7, marcada por un cierre arrollador: seis birdies en sus últimos siete hoyos. Esta racha le permitió no solo despegarse del resto del field, sino también establecer la mayor diferencia registrada a mitad de torneo en la historia del Masters.
En el segundo lugar aparecen Sam Burns y Patrick Reed, ambos con un acumulado de -6, mientras que a un golpe se ubican Justin Rose, Tommy Fleetwood y Shane Lowry, quienes completan el grupo de escoltas de cara al fin de semana.
La jornada también tuvo resultados negativos: Bryson DeChambeau cerró su ronda con un triple bogey en el hoyo 18, un registro que lo dejó fuera del corte por tercera vez en su carrera del Augusta National. En tanto, Scottie Scheffler no logró encontrar regularidad y firmó una tarjeta de +2, quedando en par para el campeonato. Jon Rahm, por su parte, reaccionó a tiempo y, con un acumulado de -4, consiguió avanzar al fin de semana.
Con una ventaja considerable y un rendimiento en alza, McIlroy se establece como el favorito para quedarse con la chaqueta verde, en un Masters que entra en su etapa decisiva este fin de semana.