Un juez federal dictaminó este martes que los tres jugadores suspendidos del PGA Tour que se fueron a LIV Golf, y que demandaron al circuito buscando jugar en los ‘playoffs’ de la FedEx Cup, no podrán hacerlo.
Tras una audiencia de dos horas en San José (California, Estados Unidos) para considerar la demanda de los jugadores Talor Gooch, Matt Jones y Hudson Swafford, que solicitaban una orden de restricción temporal a su favor, la jueza Beth Labson Freeman determinó que los tres conocían las posibles consecuencias de unirse al circuito rival y deberían no recibir una medida cautelar de emergencia para jugar en la lucrativa postemporada del PGA Tour, que comienza este jueves en Memphis (Tennessee).
El juez dijo que los tres jugadores ya han sido bien compensados por jugar en LIV Golf, que ha atraído a jugadores con importantes bonos por firmar y bolsas de 25 millones de dólares por torneo. Además sus abogados no lograron establecer un daño irreparable.
El fallo ratifica que Gooch (puesto 20 en la FedEx Cup), Jones (65) y Swafford (67) no podrán participar en el FedEx St. Jude Championship, el primero de los tres torneos de las finales del PGA Tour, lo que a su vez los saca de cualquier posibilidad de ganar un lugar en los ‘majors’ del 2023, de haberse clasificado al Tour Championship.
La decisión significa una importante victoria legal para el PGA Tour y sus miembros, como el número 1 del mundo, Scottie Scheffler, quien dijo el martes en Memphis que estaba "definitivamente frustrado" porque sus compañeros estaban demandando a la gira.
La demanda de los tres jugadores fue independiente de la causa antimonopolio más amplia presentada el 3 de agosto por otros diez jugadores, incluidos Phil Mickelson y Bryson DeChambeau, quienes afirmaron que fueron suspendidos injustamente y que el PGA Tour ha utilizado el poder del monopolio para aplastar a su oposición. El circuito ha argumentado que es una organización de miembros que tiene reglas y regulaciones que los jugadores eligen aceptar.