Jeremy Bittner eligió un buen momento para hacer su primer ‘ace’. Nacido hace 33 años en Moon Township (Pensilvania, Estados Unidos), sacó un hierro 6 en el par 3 del hoyo 4 del Pinehurst No. 6. El láser le indicaba una distancia de 187 yardas, cuesta abajo pero contra el viento.
El hoyo en uno de Bittner es el primero en la historia del U.S. Adaptive Open. Donó la pelota al Museo de la USGA. “Cuando desapareció, en realidad estaba como, oh, no, qué pasó, y luego todos comenzaron a gritar y yo dije, oh, eso fue algo bueno”, contó.
“Durante los siguientes 10 minutos estuve temblando”, relató Bittner, quien perdió la parte inferior de su pierna izquierda en un accidente con una cortadora de césped cuando tenía 4 años. Hay 33 jugadores en el campo de 96 compitiendo en la categoría de discapacidad de pierna. Hay ocho amputados de múltiples extremidades.
Los jugadores de esta semana compiten desde cuatro distancias diferentes que van desde 6500 a 4700 yardas. Los hombres en la categoría de discapacidad en las piernas juegan desde los ‘tees’ azules (6500 yardas). Bittner se apuntó 86-78 en las dos primeras rondas y ocupa el puesto 26 en +20.
Simon Lee, de Corea del Sur, es el único jugador bajo par en -2. Tiene una ventaja de dos golpes sobre Felix Norman, de Suecia. Ambos jugadores están en la categoría de discapacidad intelectual.
"No tuve el final más fuerte que me gustaría", dijo Bittner, "pero (el hoyo en uno) es un recuerdo que se quedará conmigo sin importar cuál sea el lugar que ocupe al final".