El Masters de Augusta 2026 arrancó con un mensaje claro: el campeón defensor no está dispuesto a ceder su trono. Rory McIlroy firmó una primera ronda impecable de 67 golpes (-5), posicionándose como líder compartido tras una jornada de alta competencia.
El norirlandés mostró desde temprano que su juego estaba en sintonía donde recibió su primera y única chaqueta verde. Con seis birdies y apenas un bogey, McIlroy construyó una vuelta sólida y con momentos de brillantez en los greens. Y es que delante tiene un desafío enorme: intentar convertirse en el cuarto golfista de la historia que revalida el título al año siguiente.
Compartiendo la cima aparece Sam Burns, quien también cerró con -5 gracias a una ronda marcada por un golpe clave: un águila en el hoyo 2 que encendió su recorrido. El estadounidense confirmó su capacidad de ser protagonista en escenarios grandes, manteniéndose firme para igualar el registro de McIlroy.
Un golpe más atrás, en -3, se cierra el top 5 de los primeros 18 hoyos con Kurt Kitayama, Jason Day y Patrick Reed. Todos ellos lograron vueltas consistentes que los mantienen al acecho, en una posición ideal para presionar a los líderes en la segunda ronda.
Entre los otros favoritos, Scottie Scheffler, el campeón en 2024, se mantiene competitivo con -2, ubicado T6, una distancia prudente para escalar posiciones. Distinta es la realidad de Bryson DeChambeau (+4, T56) y Jon Rahm (+6, T73), quienes deberán reaccionar rápidamente si quieren evitar una despedida temprana del torneo.
Pero el foco, sin duda, está en McIlroy. Su debut no solo lo pone en lo más alto del leaderboard, sino que envía una señal al resto del field: va con la convicción de repetir su título. En Augusta, una primera ronda no es garantía, pero cuando el campeón defensor comienza así, todos toman nota.