Tiger Woods se robó una ovación en la jornada inaugural del Genesis Invitational. El estadounidense marcó los números rojos este jueves en el Genesis Invitational.
Primera ronda con 69 golpes, y duerme en la casilla 27 en -2 para el campeonato, con un cierre de ronda digno de aplaudirse. Ojo con Tiger...
El campeón de 15 majors invitó a ilusionarse recién en el hoyo 1, que pasó con birdie, y aunque lo perdió con bogey al 4, lo remedió en el 8 con otro birdie para 34 por la primera vuelta. El cruce no fue bueno para el californiano, con dos bogeys en el 10 y 12, pero se guardó los ases para el final, con tres birdies seguidos del 16 al 18 para 35 de regreso y 69 golpes en la jornada.
Pendientes de su físico, nos quedamos con la magia intacta. Hay golf de sobra, Tiger exhibió maestría en el juego corto, y sorprendió ganándoles en distancia a Rory McIlroy (-4) y Justin Thomas (-3). En general, pegó recto. Caminando, se lo vio tranquilo, sin cojera, aunque en los últimos hoyos traspiró de más y respiró hondo.
Evidenciamos un retorno auspicioso, pues Tiger no jugaba un torneo oficial desde la segunda ronda del Open Championship, siete meses atrás. Y para efectos del PGA Tour, su último torneo había sido el Zozo Championship de 2020, hace 844 días.
Los líderes, los estadounidenses Max Homa y Keith Mitchell, aguardan en -7. A cinco golpes, Tiger goza de las mismas posibilidades que otro de los mortales que disputan el campeonato.