Chris Kirk esperó casi ocho años para volver a ganar un evento del PGA Tour. Esperar un hoyo más el domingo no fue problema. Un birdie en la primera bandera de desempate lo llevó a superar a Eric Cole y así redondear su victoria en el Honda Classic.
El estadounidense logró la quinta victoria de su carrera en el PGA Tour, y la primera desde que prevaleció en el Crowne Plaza Invitational at Colonial de 2015. “Obviamente estaba muy, muy nervioso hoy por no haber ganado en tanto tiempo”, dijo Kirk. “Bajando la recta final, me sentí bien”.
Y será el último ganador del Honda Classic. La compañía japonesa está terminando su patrocinio principal del evento después de 42 años. Se comenta que ya hay un nuevo patrocinador listo para estar en su lugar, pero el PGA Tour espera para concretarlo.
Los protagonistas del desempate de este domingo terminaron los 72 hoyos reglamentarios empatados en -14, Kirk disparó 69 el domingo, y Cole 67.
Kirk cobrará un cheque por 1,5 millón de dólares por la victoria y ahora es elegible para jugar el Masters por primera vez desde 2016. El oriundo de Tennessee no había sostenido un trofeo desde 2015, pero eso no quiere decir que no haya ganado nada en ese lapso.
Se alejó del juego en mayo de 2019 debido al alcoholismo y la depresión. Luchó con la ansiedad, luchó para lidiar con la presión, pues tenía la inclinación a no tenerse confianza en el campo de golf. Sin embargo antes ya había ganado cuatro veces en el PGA Tour, además que hizo un gran putt para ayudar al equipo de Estados Unidos a ganar la Presidents Cup en Corea del Sur en 2015.
El PGA Tour le concedió una importante extensión médica por el tiempo que invirtió en su recuperación. “Tengo mucho por lo que estar agradecido”, dijo Kirk. “Estoy muy agradecido por mi sobriedad, estoy muy agradecido por mi familia, estoy muy agradecido por todos los que me han apoyado durante los últimos tres o cuatro años”.