Noticias
Historias de golf
“Hola Mundo”: el debut profesional de Tiger Woods
Desde olvidar pagar su inscripción hasta su primer hoyo en uno, recordamos el primer paso del Tigre hacia su gran historia en el mundo del golf.

En agosto de 1996, al dirigirse a su último torneo como aficionado, Tiger Woods dijo a su padre: “Nunca más voy a viajar en avión de esta forma”. Él sabía que su vida cambiaría por completo. Tras ganar su tercer US Open Amateur consecutivo haría su debut como profesional en el Greater Milwaukee Open, al cual arribaría, por supuesto, en un jet privado.

El Tigre, a pesar de sus 20 años, no era ningún desconocido. Sus triunfos juveniles, más su contrato con Nike (US$40 millones anuales) y Titleist (US$20 millones al año) lo transformaban, sin jugar aún, en el golfista mejor pagado de la historia.

Gran expectación había suscitado su primera conferencia y al saludar a los periodistas con el icónico “Hello World” (“Hola Mundo”) haría su declaración de principios. No llegaba a ser un jugador más o sólo a conquistar el PGA, venía con la convicción de transformarse en una figura deportiva a nivel planetario.

Los problemas se iniciaron antes de realizar cualquier golpe. “Butch no tengo 100 dolares”, le dijo a Butch Harmon, su entrenador, quien le presto el dinero para pagar la cuota de inscripción. Tiger no sabía que debía pagar y se excusaba más tarde con su coach diciendo que aún no veía ningún centavo de sus contratos.

Llegando al tee de salida los inconvenientes seguían. Fue presentado como “desde Orlando Florida…”. Con cara de extrañeza el debutante comentaba que aún no tenía casa allá y que hace dos años no visitaba esa ciudad.

Ya con el drive en su mano hizo su primer golpe, 336 yardas en el costado derecho del fairway. Sólo tres hoyos le tomó conseguir su primer birdie y seis para su primer águila. Su único bogey se produjo tras un “tallarín” en el 17, pero cerró con su tercer birdie en el 18 terminando con un total de 67 golpes.

 

La siguiente ronda firmó una tarjeta con 69, lo que le significo pasar el corte. Quizás en su mente pensaba que tenía una oportunidad de disputar el título, pero al ver que estaba a ocho golpes del líder no pudo sonreír. Kelly Gibson, ex jugador del tour, afirmó en una entrevista: “No creo que estuviera muy contento. Bienvenido al verdadero mundo del golf”.

El tercer día fue el peor de ese fin de semana. Un 73 lo dejó sin chances para alcanzar su objetivo de ganar, como dos días antes había explicado en una controversial entrevista con Curtis Strange, donde dijo que su objetivo eran jugar cuatro buenas rondas y luchar por la victoria.

Su última ronda mejoro con un 68 que incluía un birdie, dos águilas y dos bogeys. Pero como el Tigre siempre sabe cómo brillar, aún sin ganar logro con su hierro 6 en el Par 3 del 14 (202 yardas), el primer hoyo en uno de su carrera, desatando la locura del público e iniciando así una relación de amor que ha sobrevivido casi tres décadas y una idolatría que se mantiene intacta hasta el día de hoy.

Para las expectativas de Tiger Woods, el puesto 60 fue algo desilusionante. Sin embargo, al recibir 2.544 dólares de premio una sonrisa llenó su rostro, pues esa cifra representaba mucho más que sus millonarios contratos. “Esto es mío, yo me lo gane”, dijo con el mismo orgullo que cualquier joven que recibe el primer sueldo de su vida.

Esa primera temporada el Tigre jugó 8 torneos, pasó todos los cortes, fue elegido el novato del año y la revista Sports Illustrated lo nombró el Deportista del Año. Además, ganó dos torneos, el primero llegó en su quinta participación como profesional en Las Vegas Invitational, pero esa es otra historia.

Publicado el 19 de octubre, 2020