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Joe Louis, el primer golfista afroamericano en jugar torneo PGA
Propinándole un certero golpe al Tour norteamericano, el “Bombardero de Detroit”, Joe Louis, dio un enorme paso a la integración racial en el golf profesional.

Joe Louis es reconocido uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos, con 71 peleas, 68 victorias, 52 nocaut y Campeón Mundial durante 11 años, récord que nadie ha podido superar. Su influencia llega hasta nuestros días y ha calado hondo hasta en el gran Muhammad Ali. Pero pocos conocen que fue el primer golfista afroamericano en jugar torneo del PGA Tour.

Pero mientras su carrera se construyó mejorando día a día sus temidos ganchos, después de ella se empecinó en tratar constantemente de evitarlos.

Muy pocos saben que Louis era un fanático del golf, desde su primer acercamiento en 1935, un año antes de defender su título ante el alemán Max Schmeling. Su amor por este deporte fue fulminante como sus golpes y quedó demostrado al sufrir su primera derrota profesional ante el germano. Según su hijo, esta caída fue por culpa del golf. "Pasaba más tiempo en el campo de golf que entrenando para esa pelea", comentaba.

PRIMER GOLFISTA AFROAMERICANO EN JUGAR TORNEO PGA

El “Bombardero de Detroit” muchas veces dijo que después de dejar el ring sería golfista profesional. Por esto tomó clases con Ben Davis, el primer entrenador afroamericano encargado de un club. Pero poco a poco se dio cuenta de que la presencia de afroamericanos era nula y que su función sólo quedaba delimitada a ser caddie.

Por esto se convirtió en un líder de la lucha por la integración, ayudando a la Asociación Unida de Golf (UGA), la organización afroamericana que organizaba torneos en los escasos lugares que se les permitía. Allí no sólo compitió, atrayendo miles de espectadores, sino que organizó el Abierto de Joe Louis. Donó 1.000 dólares y pagó las entradas y los gastos de transporte de los golfistas, en un torneo que se mantuvo durante una década.

En 1951 ganó su título más apetecido, el prestigioso “African American golf”, pieza central de la UGA.

Por todo lo anterior fue invitado a jugar el Abierto de San Diego, donde por derecho propio clasificaron otros dos golfistas profesionales negros, Bill Spiller y Eural Clark. Pero apareció Horton Smith, el presidente de la PGA de ese entonces, quien había ganado los Masters de 1934 y 1936. Él recordó a los organizadores que los estatutos decían específicamente que cualquier golfista profesional de raza caucásica mayor de 18 años era elegible para convertirse en miembro de la PGA. Esto excluía a los afroamericanos.

DESAFÍO DIRECTO CON EL DETRACTOR

Automáticamente, Louis, quien había participado en la Segunda Guerra Mundial, no se iba a dejar amedrentar y comenzó a “bombardear” con declaraciones que pusieron en jaque al PGA. "Quiero que la gente sepa lo que es la PGA. Este es el último deporte importante en América en el que los negros están prohibidos. Ya es hora de que salga a la luz", afirmó, al tiempo que también llamó a Smith como “el otro Hitler”.

Viajó de inmediato a San Diego para que le dijeran a la cara que no podría jugar, pero no pudieron. Lo que hicieron fue declarar que al ser amateur estaba eximido de la cláusula y podría recibir una invitación de un patrocinador.

Pero Spiller y Clark no corrieron la misma suerte por no pertenecer a la lista de jugadores del torneo de la PGA, pese a que Spiller había solicitado su admisión tres años antes. Cada vez que preguntaba su caso le respondían que estaba en estudio.

Irónicamente, Louis fue emparejado con el mismísimo Horton Smith. Los testigos dicen que no hubo hostilidades, incluso se hizo famosa la anécdota del primer hoyo. Luego de un doble bogey del mandamás del PGA, le comentó: "Sacar un 6 en ese hoyo fácil es como un puñetazo en la barbilla", a lo que Louis respondió: "La única diferencia es que en el boxeo te recuperas de un puñetazo. En el golf está en la tarjeta y se mantendrá allí".

El ex campeón de Pesos Pesados quedó fuera del corte con 158 golpes (76-82). Pero más importante fue transformarse sorpresivamente en el primer golfista afroamericano en jugar torneo del PGA. Había corrido la barrera racial y no iba a aceptar que se volviera a levantar.

Luego del campeonato Louis siguió luchando para que se borrará la clausula de la palabra “caucásicos”. Pero además apoyó a muchos golfistas en su desarrollo, incluido el mismo Bill Spiller, a quien patrocinó cada vez que lo necesitaba.

Tuvieron que pasar 9 años más para que finalmente, el 10 de noviembre de 1961, la Reunión Anual de la PGA se hizo histórica. Con una votación unánime de 87 a 0 se acordó eliminar el estatuto discriminatorio que existía desde 1934.

RECUERDO PERMANENTE

Joe Louis murió en 1981, coincidentemente, el mismo día en que se disputaba la última ronda del Masters. Por orden especial del presidente Reagan, fue enterrado en el Cementerio Militar de Arlington. Su hijo, Joe Louis Barrow Jr. continuaría el aporte de su padre en el golf, siendo director de The First Tee durante 18 años (se retiró en 2017). Fue portavoz nacional de la diversidad en el golf. Además, en su honor un campo en Chicago lleva el nombre de “Joe Louis Champ GC”.

El 15 de noviembre de 2009 se hizo justicia con Louis, al ser nombrado miembro honorario del PGA. También, esa noche se les dio la membresía póstuma a otros golfistas afroamericanos, entre ellos Bill Spiller.

Jim Remy, presidente del PGA por ese entonces, en su discurso dijo: "Dicen que no se puede retroceder en el tiempo, pero sí se puede hacer todo lo posible para hacerlo bien".

Este año se siguieron corrigiendo errores del pasado, al cambiar el nombre al premio que reconocía la notable contribución a la educación profesional. Llamado desde 1965 “Horton Smith”, pasó a lamarse “Premio del PGA al Desarrollo Profesional”.

El "Bombardero de Detroit" luchó por la integración racial en dos deportes distintos, influyendo a miles de deportistas con su ejemplo y que alguna vez fue mal llamado “un crédito para su raza". Lo recordamos por su gran aporte al mundo, tanto dentro como fuera del deporte, en las sabias palabras del periodista deportivo del New York Post, Jimmy Cannon: "Sí, Louis es un crédito para su raza, la raza humana".

Publicado el 8 de noviembre, 2020