Noticias

Historias de golf
Recuerda la “masacre de Winged Foot” el mismo escenario del actual US Open
Los detalles de la que es considerada la edición más difícil en la historia de este major se vivieron en 1974, que tuvo un promedio del field en +21. Como ejemplo, Jack Nicklaus hizo +14 y el campeón, Hale Irwin, triunfó con +7.

Hablar de US Open en el mundo del golf es hablar de campos preparados en su dificultad máxima y así ha sido en sus 119 versiones. Pero hay una en particular que aún causa pesadillas en aquellos que participaron. Incluso, para hacer justicia con lo sucedido, se le denominó “La Masacre de Winged Foot”.

En 1974 la USGA se comprometió a que no volviera a suceder lo que Johnny Miller hizo el año anterior, en Oakmont, cuando remontó 6 golpes de diferencia con un 63 en la última ronda para ganar.

Se dice que a Miller lo ayudó una lluvia la noche anterior o que el sistema de regadío falló, mejorando las condiciones de los greenes. Sea cual sea la explicación, la USGA estaba molesta.

A los encargados del campo Oeste de Winged Foot se les dio carta blanca para incomodar a los golfistas con la preparación del course. Roughs uniformes con 20 centímetros de alto que sólo permitían un avance de bola promedio de 80 yardas, fairways estrechos difíciles de acertar y, por sobre todo, greens duros como una piedra que, según cuentan, un golfista describió que “debemos sacar el ventanal para practicar el putter”.

Claude Harmon, ganador del Masters en 1948 y padre de Butch Harmon, al ver el estado de la cancha esa semana se paró en la cena y aseguró que nadie podría bajar el par en el campeonato, aceptando todas las apuestas a todos los interesados.

El día de práctica fue el presagio de lo que vendría después. Comenzando a provocar la desesperación de los jugadores. Steve Melnyk sólo pudo jugar siete hoyos porque había perdido en el rough las seis bolas con las que había salido. En el hoyo 1, Bert Yancey, luego de ver como su bola no paraba de rodar saliendo del green después de un putter desde el centro, camino de vuelta al fairway exclamó: "¡¿Dónde diablos puedo encontrar a un oficial de la USGA?!”

Para Miller, el defensor del campeonato, fue la razón de una manera extraña de elogiarlo: “Mucha gente me culpa de lo ocurrido y no puedo decir que esté en desacuerdo. No creo que ellos estuvieran muy contentos después de mi 63”, dijo luego de los constantes reclamos y bromas de sus compañeros.

Si había alguna esperanza de que las cosas podrían mejorar en la primera ronda, se desvanecieron cuando en su hoyo inicial Jack Nicklaus sacó del green su putt para birdie, haciendo el primero de sus 4 bogeys consecutivos. Al ser consultado por la dificultad de los hoyos finales en Winged Foot, el Oso Dorado respondió irónicamente que "los últimos 18 son muy difíciles".

Ver el comienzo “del mejor de todos” esparció el pánico entre los jugadores. Hubert Green, compañero de Jack esa primera vuelta, dijo que ser testigo directo del juego Nicklaus lo hizo pensar "Dios mío, ¿qué vamos a hacer los simples mortales aquí?".

Sin embargo, para los encargados, ver esta clase de problemas en los jugadores les dio la satisfacción de que habían hecho las cosas bien, logrando el objetivo.

La “carnicería” de la primera ronda produjo un promedio +7,8 golpes, con 44 jugadores que firmaron sus tarjetas con 80 o peor y nadie bajó el par de campo. Gary Player fue el único que empató la cancha en el tablero.

Hale Irwin, con 29 años, se adaptó de mejor manera a la dificultad desde el primer día. Se dio cuenta de que debía implementar un juego de supervivencia más pensado en evitar grandes errores que en un resultado espectacular. Así, terminando con un +7, número que circunstancias normales sería un absoluto fracaso, con el campo como estaba esta vez le permitió conseguir el título, el primero de sus 3 US Open, únicos majors que ganó.

“No había forma de que pudieras encontrar más birdies que bogeys en ese campo de golf… salí ensangrentado, magullado y pateado, pero disfruté de Winged Foot, fue bueno para mí”, comentó el campeón.

Una muestra de los gigantescos problemas que sufrieron los jugadores es que los cuatro últimos campeones del US Open hasta ese momento terminaron con dos dígitos por encima del par: Arnold Palmer +12, Gary Player +13, Jack Nicklaus +14 y Johnny Miller +22. De las 427 rondas disputadas en el torneo, sólo ocho fueron bajo del par y 64 de los 66 golfistas que jugaron las 4 rondas, finalizaron con +10 o peor, siendo el promedio total +21, con un corte el día viernes en +13.

Este año veremos la versión 120 de este campeonato y allí seremos testigos de la sexta visita del US Open a Winged Foot, que en sus 5 ediciones anteriores ningún ganador bajó el par, siendo la mejor scoreboard total el +2 de 1959.

Es probable que nuevamente se ponga en jaque la paciencia y el temperamento de los golfistas para satisfacción de los telespectadores que siempre disfrutan ver a los expertos sufrir, lo que un amateur experimenta en cualquier cancha del mundo.

A modo de motivación, hay recordar la histórica respuesta del presidente del Comité del Campeonato, Sandy Tatum, ideólogo de la “Masacre de 1974”, cuando luego de ser consultado si es que su objetivo era avergonzar a los profesionales contestó: “No pretendemos avergonzar a los mejores jugadores del mundo, sólo estamos tratando de identificarlos”.

HIGHLIGHTS DEL US OPEN 1974

Fecha: 15 de septiembre, 2020
Links de interés