Con el paso de los días nos vamos aproximando al Open Championship, el cuarto ‘major’ del 2022, que trae consigo la promesa de volver a ver en acción a Tiger Woods. Pero antes, el estadounidense está participando en el JP McManus Pro-Am, un evento benéfico que se realiza en Irlanda de lunes a martes.
Como ya se mencionó, se trata de un torneo de beneficencia a 36 hoyos, que ya tiene 145 millones de dólares en recaudación a lo largo de sus cinco ediciones previas.
Se juega en Adare Manor, en Limerick, sede de la Ryder Cup en 2027, y donde esta semana se reúne una auténtica constelación de estrellas, hombres y mujeres, así como líderes de la economía, el empresariado, músicos, actores y comediantes.
Y ahí está Tiger, en su primera aparición pública desde la tercera ronda del PGA Championship, luego de la cual se retiró por molestias físicas. Rory McIlroy también está allí. El músico Niall Horan y el actor y comediante Bill Murray están en el campo. También participa el comisionado del PGA Tour, Jay Monahan, y el comisionado del DP World Tour, Keith Pelley. Algunos de los golfistas de LIV Golf también juegan, entre ellos Bryson DeChambeau, Dustin Johnson y Brooks Koepka.
TIGER, EL FOCO DE LAS CÁMARAS
Al margen del ‘score’, un modesto 77 este lunes (+5), Tiger acaparó buena parte de la atención en esta primera ronda. El estadounidense fue seguido por las cámaras desde que arribó al club, cuando hizo su “entrada en calor” en el ‘range’ de práctica, y en toda la ronda.
ESPN transmite para Latinoamérica en su plataforma Star+. Cada golpe que pega Tiger está al aire.
Autorizado por el comité de la competencia, Tiger se moviliza en carrito de golf. Se le vio cojeando, y algo adolorido luego de pegar algunos de sus últimos golpes. Ocupa la casilla 43, a trece impactos del líder, su compatriota Xander Schauffele, en -8.