Una de las razones que esgrimió la R&A para no invitar a Greg Norman a la cena de excampeones, ni a las celebraciones del aniversario 150 del Open Championship, es que deseaba que “el enfoque” recayera en honrar la herencia del campeonato. Sin embargo, la polémica decisión parece haber “desenfocado” la lente.
Hay quienes siguen preguntándose el porqué del agravio a Norman, excampeón del Open en 1986 y 1993, o si era realmente necesario dejar fuera de St. Andrews al jefe de LIV Golf. Lo cierto es que él encarna uno de los temas más comentados esta semana en el mundillo del golf. Como “un amigo” lo definió Jack Nicklaus este lunes, aunque luego confesó estar “en desacuerdo” con él.
Es posible que una vez termine el Open tome mayor relevancia la recién anunciada investigación al PGA Tour por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos por presuntas violaciones antimonopolio.
Pero sin lugar a dudas el centro de todas las miradas es Tiger Woods. Campeón del Open en tres oportunidades, en 2000, 2005 (estas dos en St. Andrews) y 2006, el estadounidense evoca la nostalgia propia del héroe de la generación en la que vivimos. Sus tres coronas en el Abierto Británico completan un “puzzle” de 15 triunfos en ‘majors’, sólo superado por Nicklaus, con 18. Ambos se fotografiaron este lunes en el emblemático Swilcan Bridge. 33 ‘grandes’ entre los dos…
Será el tercer ‘major’ que juegue Tiger en 2022. Sorprendió al planeta superando el corte del Masters, con una ronda inicial de 71 golpes, para luego reportar 74, 78 y 78 (+13, puesto 47).
Y la última vez que Woods jugó, en el PGA Championship, en mayo, se fue a casa cojeando con un 79 en la tercera ronda y más tarde se retiró del torneo. Luego se dio de baja para el U.S. Open para darle a su cuerpo más tiempo para sanar, aún en recuperación de aquel aparatoso accidente en febrero de 2021.
Hay optimismo, aunque Lee Trevino, con quien jugó este lunes el torneillo de celebración del Open, reveló una frase que pocos querían oír: "Su juego sigue muy bueno y está allí aún. Tiger sigue golpeando la bola muy lejos, pegando alto cuando se necesita y su putt está sólido. Lo único es que me dijo: 'mi problema es que no puedo caminar bien'". Aún cojea, y ya desestimó jugar con carrito esta semana. Será todo un reto físico para él.
Y con ocasión del cumpleaños del Open, varias estrellas se reunieron en torno a un pequeño campeonato en ‘foursomes’. El cuarteto campeón fue el de Nick Faldo, Zach Johnson, John Daly y Louis Oosthuizen se impuso en el pequeño recorrido a los hoyos 1, 2, 17 y 18 en -6 (-2, -2, E y -2).
La fiesta será por lo grande. El certamen golfístico más antiguo de todos los tiempos celebra siglo y medio con ocho latinoamericanos en su 'field', un hecho sin precedentes, encabezados por los chilenos Joaquín Niemann y Mito Pereira. Será una semana para no despegarse del televisor.