La comparecencia de Tiger Woods a la rueda de prensa de este martes, previa al Open Championship, atrajo la atención de medios de comunicación de más de 80 países, y unos 230 periodistas. El estadounidense, campeón de 15 ‘majors’, es el foco principal de atención por estos días en St. Andrews (Escocia).
Desde que arribó al Old Course, el sábado en la tarde, no había hablado con la prensa. El domingo jugó 18 hoyos y el lunes participó de las celebraciones del aniversario 150 del Open, jugando el torneillo por equipos (junto a Rory McIlroy, Lee Trevino y Georgia Hall). Quedaron segundos.
Y este martes fue el día de enfrentarse a los periodistas. Al margen de las ya recurrentes preguntas sobre su estado físico y lo que significa para él regresar a St. Andrews, donde ganó dos de sus tres títulos del Open, Tiger en esta oportunidad habló del tema de moda: LIV Golf.
“Todavía no veo cómo eso sea lo mejor para el juego”. Con esta frase corta pero categórica, Tiger abordó el espinoso tema de la naciente gira saudí. “Sé lo que representa el PGA Tour y lo que hemos hecho y lo que nos ha dado el Tour, la capacidad de perseguir nuestras carreras y ganar lo que obtenemos, y los trofeos por los que hemos podido jugar y la historia que ha sido parte de este juego”, continuó.
Sobre Greg Norman, el jefe de LIV Golf, comentó: “Sé que Greg intentó hacer esto a principios de los noventas. No funcionó entonces, y él está tratando de hacer que funcione ahora”.
“Greg ha hecho algunas cosas que no creo que estén en el mejor interés de nuestro juego”, siguió. Luego, cuestionado sobre su opinión acerca de no invitarlo a la cena de excampeones del Open, dijo: “Creo que es lo correcto”. Tajante.
Afilado y con opiniones más certeras que de costumbre, Tiger luego se lanzó contra los “desertores” del PGA Tour: “Sobre los jugadores que eligieron ir a LIV Golf, no estoy de acuerdo (…) Creo que lo que han hecho es darle la espalda a lo que les ha permitido llegar a esta posición. Algunos jugadores nunca han tenido la oportunidad de experimentarlo. Pasaron directamente de las filas de aficionados a esa organización y nunca tuvieron la oportunidad de jugar aquí y lo que se siente jugar un calendario del Tour o jugar en algunos eventos importantes”.
“¿Qué están haciendo estos jugadores por dinero garantizado? ¿Cuál es el incentivo para practicar? ¿Cuál es el incentivo para salir y ganarlo en el campo? Simplemente te pagan mucho dinero por adelantado y juegas algunos eventos, y juegas 54 hoyos. Están tocando música a todo volumen y tienen todas estas atmósferas que son diferentes”, siguió cuestionándose.
Pero eso no sería todo. Un periodista le preguntó si esta participación en el Open, en St. Andrews, sería su despedida del certamen golfístico más antiguo de todos, a lo que Tiger respondió con hilaridad: "¿Quién? ¿Yo? ¿Retirarme? No, no, no, no, no. (...) Sigo preparándome y jugando la mayor cantidad de torneos que me permite mi cuerpo y mi calendario".
LOS BUENOS MOMENTOS DE LA VIDA TOMAN TIEMPO
Pasaron 507 días desde que un aficionado universitario llamado Max Homa le escribiera un ‘tweet’ al famoso Tiger Woods pidiéndole salir juntos en la ronda de práctica previa al U.S. Open de 2013.
Hoy, Homa es cuatro veces campeón en el PGA Tour, y la R&A lo situó en el mismo ‘threesome’ de Tiger para las dos primeras rondas del Open 2022, junto al reciente campeón del U.S. Open, Matthew Fitzpatrick.
En cuanto a los chilenos, Joaquín Niemann compartirá grupo con el número uno del mundo, Scottie Scheffler, y Tyrrell Hatton (R1: 8:26a.m. – R2: 3:25 a.m.).
Mito Pereira, por su parte, jugará en compañía de Patrick Cantlay y Sam Burns (R1: 10:21 a.m. – R2: 5:20 a.m.).